Vegüenza fue lo que sentí en ese momento sí, muchísima vergüenza. Viste en esos momentos donde sentis que lentamente tu sangre comienza a hervir y va corriendo a tus mejillas y derrepente explota. Bueno totalmente así me sentí, porque le tenía que decir ese idiota que me gustaba (no importa quién) fue el momento más embarasoso de mi vida. Maaaaaaaaaaaaaal! No lo voy a poder mirar, no me voy a poder aparecer. (A se re traumaba, y no es para tanto) pero raramente me gusta dramatizar al máximo las situaciones.

0 comentarios:

Publicar un comentario